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120 x 100 cm
Espinas de la vida surge de una contemplación íntima de la naturaleza, donde el nopal se revela como símbolo de resiliencia y transformación. En su dualidad —abundante y espinosa— la artista encuentra un reflejo de la experiencia humana. La obra explora la tensión entre lo que hiere y lo que nutre, recordándonos que el crecimiento muchas veces nace del dolor. A través de esta metáfora visual, Lourdes propone una mirada profunda sobre la fortaleza interior y la capacidad de florecer incluso en condiciones adversas.
Esta obra forma parte de la colección "Miradas de mi Tierra", un tributo a las profundas y significativas miradas de los pueblos indígenas mexicanos.