





















Pintura
120 x 100 cm
Una reflexión íntima sobre la infancia y la identidad cultural, La Niña de los pompones captura un instante de quietud cargado de presencia. A través del vestuario tradicional y los elementos tejidos, Berbeyer evoca una herencia viva, donde la identidad se manifiesta con naturalidad y profundidad. La mirada de la figura establece una conexión silenciosa, invitando al espectador a una experiencia emocional contenida pero significativa. El contraste entre rojos intensos y azules profundos genera un equilibrio visual que refleja un mundo interior sereno y luminoso. Parte de la serie Miradas de mi Tierra, la obra propone una lectura de la figura humana como portadora de memoria, cultura y sensibilidad universal, un tributo a las profundas y significativas miradas de los pueblos indígenas mexicanos.
Esta obra forma parte de la colección "Miradas de mi Tierra", un tributo a las profundas y significativas miradas de los pueblos indígenas mexicanos.