























Pintura
40 x 40 cm
Luz es una contemplación del origen, un espacio donde lo visible se disuelve para revelar una claridad más profunda. La obra sugiere un tránsito sutil entre ser y espíritu, donde la presencia se percibe más allá de la forma. En ese instante suspendido, Berbeyer propone una experiencia de reconocimiento: la luz no como algo externo, sino como una condición interior que permanece.
Esta obra forma parte de la colección "Ventanas del Alma", es una colección que invita al espectador a conectarse consigo mismo y con el universo a través del arte. Cada obra busca ser un reflejo del alma, fomentando una introspección profunda y un diálogo entre la pieza y quien la contempla. Es una exploración visual de nuestra esencia y autenticidad, más allá de lo material.